Hidráulica

Bombas hidráulicas

Al contrario de lo que muchos piensan, las bombas hidráulicas no son capaces de generar una presión, solamente suministran un caudal, lo más constante posible, al circuito. La presión aparece cuando el caudal suministrado por la bomba tiene que vencer algún tipo de resistencia. Lo que sí es cierto, es que la bomba hidráulica tiene que ser capaz de trabajar a presiones altas u óptimas. La bomba aspira el fluido que le llega (retorno) del circuito a una presión y tiene que trabajar con esa presión, pero no genera dicha presión.

Las bombas hidráulicas pueden ser puestas en servicio de forma manual o con un motor eléctrico, generalmente trifásico, aunque también podemos encontrarnos motores de corriente continua. Asimismo, también se pueden hacer funcionar las bombas hidráulicas con motores de combustión fósil, ya sean de gasolina o gas-oíl, esto lo encontraremos principalmente en zonas rurales para extraer el agua de los pozos principalmente o en los vehículos de bomberos para las inundaciones, por poner dos ejemplos. En los casos industriales, que es lo que en esta web nos ocupa, solo veremos que son accionadas las bombas hidráulicas con motores eléctricos, por una cuestión de economía.


Consideraciones técnicas de las bombas hidráulicas

En las bombas hidráulicas tenemos que tener en cuenta ciertos valores técnicos y otras consideraciones para la correcta elección de la bomba:

1.Cilindrada. Su expresión es en cm3/r, donde r son las revoluciones.
La cilindrada es el volumen de fluido desplazado según la rotación completa del eje de la bomba.

2.Rendimiento volumétrico. Nunca es del 100%, por dos causas, el rendimiento total y la presión.
El rendimiento volumétrico es la relación existente entre el caudal efectivo y el teórico.

3.Caudal. Se expresa en litros/minutos, y su fórmula teórica es:


formula del caudal
Fórmula para calcular el caudal de una bomba hidráulica

4.Cavitación. Es un fenómeno físico que se produce cuando el fluido tiene dificultad de ser aspirado por la bomba, por lo cual, se pierde presión, dando lugar a burbujas en el propio fluido. Las burbujas están constituidas por los vapores del propio fluido. Este fenómeno tiene consecuencias perniciosas para la propia bomba, ya que al pasar las burbujas de la zona de aspiración a la zona de impulsión, las propias burbujas explotan pudiendo arrancar micro partículas de la bomba. Hay que tener en cuenta, que las burbujas al entrar en la zona de impulsión se encuentran bajo presiones elevadas y con temperatura. Una burbuja con temperatura de 100°C puede alcanzar los 500°C si se le añade una presión y se le comprime.
Existen varias causas para que se produzca el fenómeno de la cavitación. Entre ellas destacan la suciedad en el filtro de aspiración de la bomba, la poca cantidad de fluido, obstrucción de la tubería de aspiración, demasiada velocidad de aspiración, baja temperatura del fluido, el orificio de aireación este taponado, etc.